¿Dónde están quienes se “armaron de valor” en defensa de la tristemente célebre lechuza del estadio Metropolitano de Barranquilla tras el crimen de la jueza Gloria Constanza Gaona perpetrado en Saravena, Arauca?
La jueza Martha Liliana Escobar Chiquillo de Lorica, en Córdoba, debe ser custodiada por doce policías en el trayecto de su residencia hacia el despacho y no se le puede pasar por la cabeza ir a otro lugar so pena de aumentar el riesgo.
Duele que los criminales silencien a quien estaba detrás de los responsables del asesinato de tres niños hermanos del que se sospecha de agentes del Estado y el gobierno diga, que como no lo había solicitado, por eso no tenía protección (¡!).
Uno podría decir que en Colombia todos estamos amenazados. Claro, el gobierno no nos puede poner a todos guardaespaldas, pero sí al menos a quienes ostentan cargos especiales y habitan en lugares particularmente de alto riesgo como Arauca.
Y pensar que quienes revelaron que utilizaron moto sierras para descuartizar miles de compatriotas, provocar el desplazamiento de otros tantos, reciben penas ridículas que adicionalmente son rebajadas dizque por “buen comportamiento”.
Entretanto continúan los roces -para no hablar de enfrentamientos- de las Altas Cortes, especialmente con el Consejo Superior de la Judicatura, cuando lo que deberían hacer es buscar la unidad para fortalecer y hacer efectiva la justicia.
A una jueza en Bogotá, que pidió protección hace seis años, se la dieron esta semana, ¿casualidad? Mientras tanto se revive la polémica sobre si trasladar o no los procesos pues se daría un paso atrás en cuanto a la descentralización.
Frente a ese dilema y a la debilidad del Estado y los gobiernos de fortalecer la justicia, ¿es preferible retroceder o poner en riesgo a más de 500 jueces que están amenazados en el país? Cuatro fueron asesinados en el último año.
Recientemente la Fiscal General, Vivian Morales, dijo que tenía un carro blindado para 23 investigadores del ente acusador. Mientras todos los senadores y representantes tienen no uno, sino hasta tres modernos y nuevos autos blindados.
El refranero popular dice que la justicia cojea pero llega. Infortunadamente es doloroso tenerlo que decir pero en Colombia ni cojea, ni llega en muchas oportunidades, la asesinan con sicarios pagados a sueldo. ¡Qué dolor!
Colombia exige una justicia sólida, ágil, fuerte, con plenas garantías, sin impunidad, diáfana para que los condenados paguen sus penas y se acaben la impunidad, la falta de credibilidad y la contante violación de los DD.HH.
domingo, 27 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
DE JAPÓN A LIBIA
Desconcierta que tengan que ocurrir tragedias como consecuencias de fenómenos naturales y ataques con sentimiento de guerra provocadas por el hombre para que la comunidad mundial tome cartas en el asunto.
Lo primero fue la combinación de terremoto y maremoto que antecedieron al tsunami que afectó severamente el archipiélago Nipón y la consecuente ruptura de la planta nuclear de Fukushima con sus letales efectos radioactivos.
Lo más reciente es la intervención de los aliados contra las bases militares de Libia y la propia sede del tirano Muamar Gadafi gracias a una aprobación que en ese sentido emitió el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
En el caso de Japón fue necesario una alerta mundial sobre el riesgo que implica generar energía eléctrica a usando como combustible minerales radiactivos como el uranio y el plutonio en turbinas de aire caliente a presión.
Pero callan al cuando se construyen actualmente en el planeta cerca de setenta nuevas plantas nucleares que se sumarán a las quinientas existentes aún en países que no tienen la suficiente seguridad para su manejo y administración.
Tampoco los han tenido Rusia ni Estados Unidos que ya han visto cómo escapes en sus plantas ponen a tambalear la seguridad de la salud por el viaje de nubes radioactivas que producen cáncer en quienes se ven afectados por su accionar.
Pero además causa hilaridad que los expertos de la ONU se hubiesen tomado ¡42 años! para decirle a un asesino y cruel tirano que se ha robado más de 120 mil millones de euros de su país, que se largue así como así.
La doble moral de los gobiernos interesados en el petróleo que se pavonearon tomándose fotos con Gadafi -apoyado por Hugo Chávez-, y guardando un silencio cómplice en la compra de propiedades en muchos países como Italia y España.
Ojalá acciones tan dolorosas como la ocurrida en el país oriental sirvan de enseñanza para la humanidad y se busquen opciones en la generación de energía frente a la riesgosa nuclear antes de que sea demasiado tarde.
Y que los países subyugados por tiranos aprendan la lección de Egipto y se crezca el efecto dominó sobre cómo derrocar pacíficamente con la voz del pueblo acudiendo a las Redes Sociales, a esos miserables.
Pero entregárselos a la justicia para que los juzgue, no para que se jubilen de una vez y se vayan a disfrutar de lo que le han robado al pueblo, sometido por acción u omisión, así sea con la venia de la ONU.
Lo primero fue la combinación de terremoto y maremoto que antecedieron al tsunami que afectó severamente el archipiélago Nipón y la consecuente ruptura de la planta nuclear de Fukushima con sus letales efectos radioactivos.
Lo más reciente es la intervención de los aliados contra las bases militares de Libia y la propia sede del tirano Muamar Gadafi gracias a una aprobación que en ese sentido emitió el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
En el caso de Japón fue necesario una alerta mundial sobre el riesgo que implica generar energía eléctrica a usando como combustible minerales radiactivos como el uranio y el plutonio en turbinas de aire caliente a presión.
Pero callan al cuando se construyen actualmente en el planeta cerca de setenta nuevas plantas nucleares que se sumarán a las quinientas existentes aún en países que no tienen la suficiente seguridad para su manejo y administración.
Tampoco los han tenido Rusia ni Estados Unidos que ya han visto cómo escapes en sus plantas ponen a tambalear la seguridad de la salud por el viaje de nubes radioactivas que producen cáncer en quienes se ven afectados por su accionar.
Pero además causa hilaridad que los expertos de la ONU se hubiesen tomado ¡42 años! para decirle a un asesino y cruel tirano que se ha robado más de 120 mil millones de euros de su país, que se largue así como así.
La doble moral de los gobiernos interesados en el petróleo que se pavonearon tomándose fotos con Gadafi -apoyado por Hugo Chávez-, y guardando un silencio cómplice en la compra de propiedades en muchos países como Italia y España.
Ojalá acciones tan dolorosas como la ocurrida en el país oriental sirvan de enseñanza para la humanidad y se busquen opciones en la generación de energía frente a la riesgosa nuclear antes de que sea demasiado tarde.
Y que los países subyugados por tiranos aprendan la lección de Egipto y se crezca el efecto dominó sobre cómo derrocar pacíficamente con la voz del pueblo acudiendo a las Redes Sociales, a esos miserables.
Pero entregárselos a la justicia para que los juzgue, no para que se jubilen de una vez y se vayan a disfrutar de lo que le han robado al pueblo, sometido por acción u omisión, así sea con la venia de la ONU.
domingo, 13 de marzo de 2011
CORRUPCIÓN Y MÁS CORRUPCIÓN
Colombia vive uno de los episodios más lamentables que en materia de corrupción haya registrado la historia de nuestro país con el denominado carrusel de la contratación que desgreña los fiscos, nacional, departamentales o municipales.
En ese entorno y maraña de corruptela con tentáculos de cuello blanco, narcotráfico, guerrilla y paramilitarismo, se destaca el escándalo del clan Nule que logró permear todos los niveles gubernamentales para chuparle su sangre.
¿Por qué los fiscales y jueces tienen que ir a Miami donde se esconden los hermanos y primo mientras que el Estado los debería obligar como cualquier colombiano a poner la cara ante la justicia en Bogotá?
No tiene presentación que la justicia sea solo para los de ruana, y aquellos, mediante argumentos baladíes, evadan el paso más elemental que es rendir explicaciones sobre sus complejas, controvertidas y cuestionadas actuaciones.
Tiene que existir un mecanismo mediante el cual quien aquí delinquió se presente ante las autoridades hasta tanto terminen las investigaciones, de lo contrario uno pensaría que están construyendo la evasión final si resultan culpables.
Pero no todo se ha de quedar en el tristemente célebre grupo Nule, que además resultó de un cinismo total, sino que se extiende a lo largo y ancho del territorio en alcaldías, gobernaciones y entes del orden Nacional.
Se han quedado cortas las ías, contraloría, fiscalía, procuraduría y demás entes de control pues ese cáncer que carcome con voracidad lo que a su paso encuentra, ni siquiera se estabiliza sino que avanza. Hizo metástasis.
Y no han sido suficientemente aclaradas las denuncias que sobre ese mal han sido denunciadas por medios nacionales como la revista Semana sobre lo que ocurre por ejemplo en Antioquia, Cali y Cartagena, para no hablar de Bogotá.
Ni la oficina del Zar anti corrupción, ni las veedurías ciudadanas, ni el mismo electorado parecieran reaccionar. ¿Qué pasaría si no fuese por el accionar de algunos medios de comunicación? Que la impunidad sería la gran triunfadora.
Simple y llanamente que los bandidos, los corruptos, los ladrones que nos roban lo que a todos pertenece, seguirían campeándose, pavoneándose, haciendo politiquería, chupando los recursos públicos como sanguijuelas y no pasaría nada.
Es hora de que los colombianos de bien, que somos la inmensa mayoría, nos unamos en una sola protesta, nos levantemos y exijamos combatir la corrupción a como dé lugar y que los corruptos sean condenados y paguen, pero en la cárcel.
En ese entorno y maraña de corruptela con tentáculos de cuello blanco, narcotráfico, guerrilla y paramilitarismo, se destaca el escándalo del clan Nule que logró permear todos los niveles gubernamentales para chuparle su sangre.
¿Por qué los fiscales y jueces tienen que ir a Miami donde se esconden los hermanos y primo mientras que el Estado los debería obligar como cualquier colombiano a poner la cara ante la justicia en Bogotá?
No tiene presentación que la justicia sea solo para los de ruana, y aquellos, mediante argumentos baladíes, evadan el paso más elemental que es rendir explicaciones sobre sus complejas, controvertidas y cuestionadas actuaciones.
Tiene que existir un mecanismo mediante el cual quien aquí delinquió se presente ante las autoridades hasta tanto terminen las investigaciones, de lo contrario uno pensaría que están construyendo la evasión final si resultan culpables.
Pero no todo se ha de quedar en el tristemente célebre grupo Nule, que además resultó de un cinismo total, sino que se extiende a lo largo y ancho del territorio en alcaldías, gobernaciones y entes del orden Nacional.
Se han quedado cortas las ías, contraloría, fiscalía, procuraduría y demás entes de control pues ese cáncer que carcome con voracidad lo que a su paso encuentra, ni siquiera se estabiliza sino que avanza. Hizo metástasis.
Y no han sido suficientemente aclaradas las denuncias que sobre ese mal han sido denunciadas por medios nacionales como la revista Semana sobre lo que ocurre por ejemplo en Antioquia, Cali y Cartagena, para no hablar de Bogotá.
Ni la oficina del Zar anti corrupción, ni las veedurías ciudadanas, ni el mismo electorado parecieran reaccionar. ¿Qué pasaría si no fuese por el accionar de algunos medios de comunicación? Que la impunidad sería la gran triunfadora.
Simple y llanamente que los bandidos, los corruptos, los ladrones que nos roban lo que a todos pertenece, seguirían campeándose, pavoneándose, haciendo politiquería, chupando los recursos públicos como sanguijuelas y no pasaría nada.
Es hora de que los colombianos de bien, que somos la inmensa mayoría, nos unamos en una sola protesta, nos levantemos y exijamos combatir la corrupción a como dé lugar y que los corruptos sean condenados y paguen, pero en la cárcel.
domingo, 6 de febrero de 2011
NO APRENDEMOS: LO MISMO DE ANTES
No aprendemos en Colombia. Fue Laureano Gómez, años ha, el primero que advirtió sobre la necesidad y urgencia de hacerles mantenimiento adecuado a los diques para evitar lo que ocurrió: catástrofe nacional invernal.
Las rumbas de Juan Carlos Martínez Sinisterra. Ni son nuevas ni fueron las únicas. Ya había ordenado ampliar su celda de recluso y no pasó nada. Cuento viejo y mal contado. ¿Por qué no destituyeron a la Directora de la cárcel?
Que las Corporaciones Autónomas Regionales están politizadas y sean, en parte, las responsables por acción u omisión de las consecuencias del invierno en el país, ¡qué horror! Eso se sabía y lo hemos denunciado hasta hastiarnos.
Solo porque el alcalde de Cereté en la Costa Norte de Colombia lo exigió, algunos, -los medios casi ni se enteraron- le pararon bolas por el crimen de dos humildes estudiantes del Sena y de la Universidad de Cartagena. No eran estrato seis.
El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera Salazar está preocupado dizque porque no marca en los sondeos de opinión. Ministro, no solo usted no tiene carisma ni traje para ese cargo, sino que para marcar en las encuestas se necesita, primero ser líder que tampoco lo es y segundo mostrar resultados: no lo ha hecho.
Bienvenidos todos los secuestrados sin condiciones y de inmediato. Y pensar que el grupo terrorista de las Farc liberará cinco de ellos por desagravio y no por humanitarismo. Son crueles y se aprovechan de los plagiados. Miserables.Politiqueros.
Según los expertos en climatología el invierno volverá con furia en marzo y luego vendrá la época de sequía. Gobierno y sector privado, ¿qué hemos hecho para prepararnos? Estamos avisados para no arrepentirnos.
¿Por qué es necesario que Asopartes tenga que revelar que el año pasado se robaron en Cali más de cinco mil vehículos para que se pusieran en marcha operativos de la policía nacional que dieron con varias capturas, de, al parecer, algunos de los responsables de las bandas delictivas?
A propósito de la pregunta anterior, si saben cómo y hacia dónde (Ecuador) van esos automotores y las partes, ¿por qué no actúan y se dan resultados? Y lo peor, exigimos claridad y resultados con castigos a los responsables, si es que los hay, enquistados en la secretaría de tránsito y transporte de Cali.
Solo algunos puntos de vista que defraudan. Pues no aprendemos. Muchas cosas de lo que ocurren hoy en Colombia son, ni más ni menos, lo mismo de antes.
Las rumbas de Juan Carlos Martínez Sinisterra. Ni son nuevas ni fueron las únicas. Ya había ordenado ampliar su celda de recluso y no pasó nada. Cuento viejo y mal contado. ¿Por qué no destituyeron a la Directora de la cárcel?
Que las Corporaciones Autónomas Regionales están politizadas y sean, en parte, las responsables por acción u omisión de las consecuencias del invierno en el país, ¡qué horror! Eso se sabía y lo hemos denunciado hasta hastiarnos.
Solo porque el alcalde de Cereté en la Costa Norte de Colombia lo exigió, algunos, -los medios casi ni se enteraron- le pararon bolas por el crimen de dos humildes estudiantes del Sena y de la Universidad de Cartagena. No eran estrato seis.
El ministro de Defensa, Rodrigo Rivera Salazar está preocupado dizque porque no marca en los sondeos de opinión. Ministro, no solo usted no tiene carisma ni traje para ese cargo, sino que para marcar en las encuestas se necesita, primero ser líder que tampoco lo es y segundo mostrar resultados: no lo ha hecho.
Bienvenidos todos los secuestrados sin condiciones y de inmediato. Y pensar que el grupo terrorista de las Farc liberará cinco de ellos por desagravio y no por humanitarismo. Son crueles y se aprovechan de los plagiados. Miserables.Politiqueros.
Según los expertos en climatología el invierno volverá con furia en marzo y luego vendrá la época de sequía. Gobierno y sector privado, ¿qué hemos hecho para prepararnos? Estamos avisados para no arrepentirnos.
¿Por qué es necesario que Asopartes tenga que revelar que el año pasado se robaron en Cali más de cinco mil vehículos para que se pusieran en marcha operativos de la policía nacional que dieron con varias capturas, de, al parecer, algunos de los responsables de las bandas delictivas?
A propósito de la pregunta anterior, si saben cómo y hacia dónde (Ecuador) van esos automotores y las partes, ¿por qué no actúan y se dan resultados? Y lo peor, exigimos claridad y resultados con castigos a los responsables, si es que los hay, enquistados en la secretaría de tránsito y transporte de Cali.
Solo algunos puntos de vista que defraudan. Pues no aprendemos. Muchas cosas de lo que ocurren hoy en Colombia son, ni más ni menos, lo mismo de antes.
martes, 18 de enero de 2011
REFLEXIONES TAURINAS
Al comenzar las temporadas taurinas de Medellín y Bogotá y concluir las ferias de Cali y Manizales conviene hacer un análisis de lo que ocurrió en Cañaveralejo y en la Plaza de Toros de la Capital de Caldas con ánimo constructivo.
La primera lección es que existe una necesidad marcada de unión entre todos los estamentos de la Fiesta para que ésta se oxigene y recupere la calidad en el espectáculo y la cantidad de aficionados que registró hace dos décadas y antes.
El hecho más notorio en Cali y Manizales fue la drástica disminución de asistentes a los festejos -contrario a lo que ocurrió en la temporada de novilladas pre Feria en la capital vallecaucana, que contó con patrocinio privado- y allí caben varias reflexiones.
Hasta tanto exista relevo generacional entre la afición, el espectáculo por si solo tenderá a la baja. Por lo tanto, contrario al ambiguo pronunciamiento de la Corte Constitucional, se debe aumentar el número de festejos menores durante el año.
Es necesario acabar con el cacareado tema de que no hay más novilleros porque no se dan suficientes novilladas y que no se dan más novilladas porque no existen suficientes novilleros. Si no hay divisiones menores como en el fútbol nos meteremos un autogol.
Lo segundo es que si no se bajan precios y costos –ni siquiera ponerles techo sino reducirlos- será difícil seducir, atraer, convocar aficionados y/o público, que no es lo mismo, pero si complementario. Y esa debe ser tarea de todos.
Considero que un paso a seguir es revisar, mediante un estudio de contabilidad y estadística, hasta dónde se podrían bajar los precios en las localidades para fijar metas en las contrataciones de ganaderías, toreros y otros estamentos de la Fiesta.
Formular entonces hacer una cordial invitación por parte de las empresas de América, México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, a las figuras, sobre la imperiosa necesidad de sensibilizar honorarios so pena de poner en peligro los ingresos de todos.
De lo contrario pensar en iniciar una nueva época con toreros, que si bien no están en el escalafón de los cinco primeros, son toreros de calidad y categoría para defender las arcas de las empresas que de ver caer sus balances de P y G tocarían ruina.
No es lo ideal pues las figuras son necesarias pero algo habrá qué hacer para no ver reducir el número de festejos o lo que sería peor, acabar con ferias y temporadas como ya ha ocurrido en plazas de segunda categoría.
Adicionalmente abrir los mercados de las ganaderías (en la obra El toro de lidia en Colombia de Fedegán) figuran 37 hierros que bien podrían contribuir a que aquellas que no corran con suerte en las temporadas se guarden y existan relevos a favor del espectáculo.
Revisar algunas fechas de corridas y/o novilladas que ya no convocan público como el 1º y 2 de enero en Cali y la combinación de carteles de corridas de abrir. Hacer un esfuerzo por iniciar y terminar con carteles muy fuertes y bien rematados.
Implantar un mercadeo agresivo, llamativo, con incentivos, premios y oportunidades que lleve a los abonados a mantener su condición y a los que no lo son a que lo hagan mediante una oferta variada y atractiva de rifas mensuales, descuentos atractivos y la vinculación masiva de empresas.
En Cali, hasta tanto se modifique la Ley Nacional Taurina, designar autoridades ajenas a quienes manejan el negocio, para que al menos, si se equivocan, eso lo entenderá la afición. Pero que sea sin intereses particulares ni dirigidos.
Esto es solo una pincelada de lo que entre todos debemos estudiar y analizar desde ya para mantener la Fiestabrava viva y en todo su esplendor. Mañana podría ser demasiado tarde. Y si no es entre todos y unidos, nos hundimos.
La primera lección es que existe una necesidad marcada de unión entre todos los estamentos de la Fiesta para que ésta se oxigene y recupere la calidad en el espectáculo y la cantidad de aficionados que registró hace dos décadas y antes.
El hecho más notorio en Cali y Manizales fue la drástica disminución de asistentes a los festejos -contrario a lo que ocurrió en la temporada de novilladas pre Feria en la capital vallecaucana, que contó con patrocinio privado- y allí caben varias reflexiones.
Hasta tanto exista relevo generacional entre la afición, el espectáculo por si solo tenderá a la baja. Por lo tanto, contrario al ambiguo pronunciamiento de la Corte Constitucional, se debe aumentar el número de festejos menores durante el año.
Es necesario acabar con el cacareado tema de que no hay más novilleros porque no se dan suficientes novilladas y que no se dan más novilladas porque no existen suficientes novilleros. Si no hay divisiones menores como en el fútbol nos meteremos un autogol.
Lo segundo es que si no se bajan precios y costos –ni siquiera ponerles techo sino reducirlos- será difícil seducir, atraer, convocar aficionados y/o público, que no es lo mismo, pero si complementario. Y esa debe ser tarea de todos.
Considero que un paso a seguir es revisar, mediante un estudio de contabilidad y estadística, hasta dónde se podrían bajar los precios en las localidades para fijar metas en las contrataciones de ganaderías, toreros y otros estamentos de la Fiesta.
Formular entonces hacer una cordial invitación por parte de las empresas de América, México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, a las figuras, sobre la imperiosa necesidad de sensibilizar honorarios so pena de poner en peligro los ingresos de todos.
De lo contrario pensar en iniciar una nueva época con toreros, que si bien no están en el escalafón de los cinco primeros, son toreros de calidad y categoría para defender las arcas de las empresas que de ver caer sus balances de P y G tocarían ruina.
No es lo ideal pues las figuras son necesarias pero algo habrá qué hacer para no ver reducir el número de festejos o lo que sería peor, acabar con ferias y temporadas como ya ha ocurrido en plazas de segunda categoría.
Adicionalmente abrir los mercados de las ganaderías (en la obra El toro de lidia en Colombia de Fedegán) figuran 37 hierros que bien podrían contribuir a que aquellas que no corran con suerte en las temporadas se guarden y existan relevos a favor del espectáculo.
Revisar algunas fechas de corridas y/o novilladas que ya no convocan público como el 1º y 2 de enero en Cali y la combinación de carteles de corridas de abrir. Hacer un esfuerzo por iniciar y terminar con carteles muy fuertes y bien rematados.
Implantar un mercadeo agresivo, llamativo, con incentivos, premios y oportunidades que lleve a los abonados a mantener su condición y a los que no lo son a que lo hagan mediante una oferta variada y atractiva de rifas mensuales, descuentos atractivos y la vinculación masiva de empresas.
En Cali, hasta tanto se modifique la Ley Nacional Taurina, designar autoridades ajenas a quienes manejan el negocio, para que al menos, si se equivocan, eso lo entenderá la afición. Pero que sea sin intereses particulares ni dirigidos.
Esto es solo una pincelada de lo que entre todos debemos estudiar y analizar desde ya para mantener la Fiestabrava viva y en todo su esplendor. Mañana podría ser demasiado tarde. Y si no es entre todos y unidos, nos hundimos.
domingo, 2 de enero de 2011
DOCE PROPÓSITOS
1. Atender a los damnificados y afectados por el invierno para luego comenzar la reconstrucción y reparación de lo destruido por las lluvias y sus consecuencias. Y aprender de esta dura experiencia.
2. Prepararnos para lo que vendrá una vez pase la temporada de lluvias por los fenómenos climáticos de El Niño y de La Niña pues según los expertos la temporada de sequía será igualmente devastadora.
3. Combatir a como dé lugar la pobreza y comenzar a equilibrar la brecha que cada día es más amplia entre ricos y pobres con generación de empleo digno, no con sub empleos que hacen más humillante la condición del ser humano.
4. Liberar cuanto antes a todos los secuestrados y luchar contra todos los grupos criminales y terroristas sean guerrilleros, narcotraficantes, paramilitares, bandas emergentes, delincuentes comunes y corruptos de cuello blanco.
5. Declararla la guerra a muerte a la corrupción y agilizar la justicia para que sea ejemplarizante y se acabe algún día el saqueo de muchos entes públicos ante el implacable apetito de los ladrones, unos enquistados adentro y otros desde afuera.
6. Que el Congreso se dedique a legislar para Colombia y no a politiquear para su propio beneficio o el de la clase dirigente que tendrá en el 2011 un año electoral y por lo tanto poco tiempo para trabajar como debe ser. Eso ya lo sabemos.
7. Buscar un abanico de candidatos de altísimas condiciones humanas y profesionales para la gobernación del Valle del Cauca a ver si de una vez por todas dejamos de ser el hazmerreír y recuperamos la categoría y el liderazgo.
8. Contribuir para que Cali se en rute por el camino de la disciplina social, el civismo, la limpieza, la cordialidad y el empuje que otrora la caracterizaron. Para eso se necesitan dirigentes de esa categoría. Y el pueblo tiene los gobernantes que se merece.
9. Luchar porque los equipos profesionales de fútbol del Valle del Cauca vuelvan a tener la jerarquía perdida, con procesos, continuidad, buen juego, orden administrativo y sin tanto escándalo que empobrece su historia.
10. Volver los ojos pero con acciones hacia Buenaventura y acabar con la odiosa discriminación contra el puerto que solo nos sirve para escurrirlo, trasladarle millonarios recursos a la Nación para que esta le devuelva migajas.
11. Bajar a CERO las muertes violentas en Cali. La más reciente cifra de mil ochocientos sobre cien mil es ni más ni menos, según los expertos en seguridad, una muestra palpable de lo que es una ciudad en guerra.
12. Paz para Colombia con justicia social y calidad de vida para todos los nacionales.
2. Prepararnos para lo que vendrá una vez pase la temporada de lluvias por los fenómenos climáticos de El Niño y de La Niña pues según los expertos la temporada de sequía será igualmente devastadora.
3. Combatir a como dé lugar la pobreza y comenzar a equilibrar la brecha que cada día es más amplia entre ricos y pobres con generación de empleo digno, no con sub empleos que hacen más humillante la condición del ser humano.
4. Liberar cuanto antes a todos los secuestrados y luchar contra todos los grupos criminales y terroristas sean guerrilleros, narcotraficantes, paramilitares, bandas emergentes, delincuentes comunes y corruptos de cuello blanco.
5. Declararla la guerra a muerte a la corrupción y agilizar la justicia para que sea ejemplarizante y se acabe algún día el saqueo de muchos entes públicos ante el implacable apetito de los ladrones, unos enquistados adentro y otros desde afuera.
6. Que el Congreso se dedique a legislar para Colombia y no a politiquear para su propio beneficio o el de la clase dirigente que tendrá en el 2011 un año electoral y por lo tanto poco tiempo para trabajar como debe ser. Eso ya lo sabemos.
7. Buscar un abanico de candidatos de altísimas condiciones humanas y profesionales para la gobernación del Valle del Cauca a ver si de una vez por todas dejamos de ser el hazmerreír y recuperamos la categoría y el liderazgo.
8. Contribuir para que Cali se en rute por el camino de la disciplina social, el civismo, la limpieza, la cordialidad y el empuje que otrora la caracterizaron. Para eso se necesitan dirigentes de esa categoría. Y el pueblo tiene los gobernantes que se merece.
9. Luchar porque los equipos profesionales de fútbol del Valle del Cauca vuelvan a tener la jerarquía perdida, con procesos, continuidad, buen juego, orden administrativo y sin tanto escándalo que empobrece su historia.
10. Volver los ojos pero con acciones hacia Buenaventura y acabar con la odiosa discriminación contra el puerto que solo nos sirve para escurrirlo, trasladarle millonarios recursos a la Nación para que esta le devuelva migajas.
11. Bajar a CERO las muertes violentas en Cali. La más reciente cifra de mil ochocientos sobre cien mil es ni más ni menos, según los expertos en seguridad, una muestra palpable de lo que es una ciudad en guerra.
12. Paz para Colombia con justicia social y calidad de vida para todos los nacionales.
domingo, 12 de diciembre de 2010
COLOMBIANOS A PRUEBA
La naturaleza nos puso a prueba a los colombianos en la coyuntural invernal más difícil en la historia de nuestro país con unos resultados que serán más catastróficos una vez pase el periodo de lluvias conocido como La Niña.
Y esa prueba demostró, primero, que no estamos preparados para catástrofes de esa envergadura; y segundo, que no son las precipitaciones las culpables ni las responsables de lo que ocurra por su acción natural.
Es el hombre quien en sociedad se prepara o no, dependiendo de su entorno, contexto, intereses, necesidades, acción u omisión, para poner en riesgo su vida o para planear y planificar su modus vivendi o de trabajo.
Para quienes se empeñan en acusar y señalar al Estado como responsable y/o a los gobiernos de turno empiezan al revés. Lo primero es la atención de las víctimas, los heridos, los damnificados, los afectados.
Segundo, tratar de prevenir, en medio de la devastación del fenómeno, nuevas emergencias y atender hatos ganaderos, avícolas, miles de animales de crianza que también son blanco de la furia de las aguas, desbordamientos, derrumbes, etc.
No obstante lo más grave está por venir. Las secuelas una vez pase el invierno. La atención sicológica de quienes perdieron a sus seres queridos. El retorno o reubicación de aquellos que quedaron sin vivienda.
Cuando no haya cosechas para recoger. Miles de kilómetros de carreteras y puentes por reparar unos, y reconstruir otros. Entonces, los efectos sobre la economía podrían ser iguales o peor de demoledores.
Los más optimistas estiman que el invierno de 2010 podría hacer caer el Producto Interno Bruto en el 2011 en 1.5 puntos lo que sería un golpe a lo más profundo de las metas económicas y del gobierno.
De momento se estima en diez billones de pesos el costo de la recuperación de lo que hasta el momento se han llevado las lluvias. Y eso que según el Ideam, las precipitaciones se podrían prolongar entre tres y seis meses más.
Para quienes proponen aplazar la Feria de Cali y las elecciones atípicas para gobernación del Valle del Cauca, valdría preguntarles si cancelaron las celebraciones de fin de año en sus empresas privadas y con sus familias.
Si lo que tenían dispuesto para comprar los aguinaldos ya lo consignaron en la cuenta nacional de Colombia Humanitaria y se abstendrán de asistir a elegantes clubes para recibir el año nuevo y hacer lo propio con lo que se gastarían esa noche.
Estoy seguro que no. El momento es muy difícil. Pero no será el primero y tampoco el último. Suspender dos actividades que tienen destinaciones específicas y que suman escasos veinte mil millones de pesos, frente a diez billones que se necesitan, es necio, oportunista y salido de tono.
O es que acaso cuando no existía la tragedia en su momento ¿advirtieron que si se daba un invierno de estas proporciones, sugerirían entonces suspender las festividades de fin y comienzo de año? No.
Más bien y sin detenernos, porque en medio del dolor de las víctimas y de los damnificados el mundo sigue girando, debemos aprovechar ambas oportunidades para colaborar de la siguiente manera.
La Feria de la Solidaridad en Cali y que esa semana todos los estamentos destinen buena parte de lo que van a invertir en diversión y esparcimiento para ayudar a los damnificados. Esa sería una actitud mucho más proactiva.
Sobre las elecciones, quienes piden su aplazamiento, no lo hacen por el dinero, que además para eso está la Registraduría, para que lo presupueste, lo hacen es por afanes politiqueros pues sienten pasos de animal grande.
Si en el Valle del Cauca estamos como estamos en materia política, es responsabilidad de los vallecaucanos. Los que votamos libremente, los que lo hacen con el voto amarrado y los que no votan. El pueblo tiene los gobernantes que se merece. Por eso los elige.
No podemos utilizar el dolor ajeno para aparecer como salvadores o redentores de la catástrofe. Tampoco ser fariseos pues estoy seguro que todos festejaran en Nochebuena y año viejo. Lo que debemos es tener entereza para seguir adelante.
Ser solidarios con ayuda no solo humanitaria sino prestando buena parte de nuestro tiempo a quienes lo pueden necesitar. Es mucho más efectivo y humano que pescar en río revuelto. Y buscando protagonismo.
Y esa prueba demostró, primero, que no estamos preparados para catástrofes de esa envergadura; y segundo, que no son las precipitaciones las culpables ni las responsables de lo que ocurra por su acción natural.
Es el hombre quien en sociedad se prepara o no, dependiendo de su entorno, contexto, intereses, necesidades, acción u omisión, para poner en riesgo su vida o para planear y planificar su modus vivendi o de trabajo.
Para quienes se empeñan en acusar y señalar al Estado como responsable y/o a los gobiernos de turno empiezan al revés. Lo primero es la atención de las víctimas, los heridos, los damnificados, los afectados.
Segundo, tratar de prevenir, en medio de la devastación del fenómeno, nuevas emergencias y atender hatos ganaderos, avícolas, miles de animales de crianza que también son blanco de la furia de las aguas, desbordamientos, derrumbes, etc.
No obstante lo más grave está por venir. Las secuelas una vez pase el invierno. La atención sicológica de quienes perdieron a sus seres queridos. El retorno o reubicación de aquellos que quedaron sin vivienda.
Cuando no haya cosechas para recoger. Miles de kilómetros de carreteras y puentes por reparar unos, y reconstruir otros. Entonces, los efectos sobre la economía podrían ser iguales o peor de demoledores.
Los más optimistas estiman que el invierno de 2010 podría hacer caer el Producto Interno Bruto en el 2011 en 1.5 puntos lo que sería un golpe a lo más profundo de las metas económicas y del gobierno.
De momento se estima en diez billones de pesos el costo de la recuperación de lo que hasta el momento se han llevado las lluvias. Y eso que según el Ideam, las precipitaciones se podrían prolongar entre tres y seis meses más.
Para quienes proponen aplazar la Feria de Cali y las elecciones atípicas para gobernación del Valle del Cauca, valdría preguntarles si cancelaron las celebraciones de fin de año en sus empresas privadas y con sus familias.
Si lo que tenían dispuesto para comprar los aguinaldos ya lo consignaron en la cuenta nacional de Colombia Humanitaria y se abstendrán de asistir a elegantes clubes para recibir el año nuevo y hacer lo propio con lo que se gastarían esa noche.
Estoy seguro que no. El momento es muy difícil. Pero no será el primero y tampoco el último. Suspender dos actividades que tienen destinaciones específicas y que suman escasos veinte mil millones de pesos, frente a diez billones que se necesitan, es necio, oportunista y salido de tono.
O es que acaso cuando no existía la tragedia en su momento ¿advirtieron que si se daba un invierno de estas proporciones, sugerirían entonces suspender las festividades de fin y comienzo de año? No.
Más bien y sin detenernos, porque en medio del dolor de las víctimas y de los damnificados el mundo sigue girando, debemos aprovechar ambas oportunidades para colaborar de la siguiente manera.
La Feria de la Solidaridad en Cali y que esa semana todos los estamentos destinen buena parte de lo que van a invertir en diversión y esparcimiento para ayudar a los damnificados. Esa sería una actitud mucho más proactiva.
Sobre las elecciones, quienes piden su aplazamiento, no lo hacen por el dinero, que además para eso está la Registraduría, para que lo presupueste, lo hacen es por afanes politiqueros pues sienten pasos de animal grande.
Si en el Valle del Cauca estamos como estamos en materia política, es responsabilidad de los vallecaucanos. Los que votamos libremente, los que lo hacen con el voto amarrado y los que no votan. El pueblo tiene los gobernantes que se merece. Por eso los elige.
No podemos utilizar el dolor ajeno para aparecer como salvadores o redentores de la catástrofe. Tampoco ser fariseos pues estoy seguro que todos festejaran en Nochebuena y año viejo. Lo que debemos es tener entereza para seguir adelante.
Ser solidarios con ayuda no solo humanitaria sino prestando buena parte de nuestro tiempo a quienes lo pueden necesitar. Es mucho más efectivo y humano que pescar en río revuelto. Y buscando protagonismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)