domingo, 3 de octubre de 2010

ELECCIONES EN EL VALLE: AHORA O NUNCA

Pareciera como si nadie en el Valle del Cauca estuviese contento con lo que ocurre en materia política a propósito de la convocatoria a elecciones para gobernador previstas para el próximo 23 de enero de 2011.

Estará a prueba la grandeza de la gente del otrora departamento modelo de Colombia que se prepara para elegir a quien tendrá una oportunidad transitoria para no hacer mayor cosa. Algo parecido a lo que le ocurrió a Francisco Lourido.

Todos se rasgaron las vestiduras reclamando lo que a cada uno le convenía. Elecciones, terna, continuidad, que del mismo grupo, que de notables, etc. Y ahora, cuando al tenor de los Códigos surge la solución a nadie le sirve ni le interesa. Porque les da miedo perder en las urnas.

Y es que no se le pueden hacer más esguinces a la ley y actuar de acuerdo con un concepto emitido por el Consejo de Estado según el cual ir a los comicios es la opción a seguir, constitucionalmente hablando.

Lo que está claro es que si bien Cali retrocedió y se tomará varias generaciones para recuperar el tiempo perdido con las alcaldías de los últimos cuatro o cinco periodos con excepción del actual que enderezó, en parte, el rumbo de la ciudad, al Valle le tomará un tiempo similar recuperar el retraso al que fue sometido.

La responsabilidad fue, no solo de algunos de sus gobernantes que se equivocaron, sino, y ante todo, de los electores. Bien porque eligieron mal o bien porque se dejaron tentar por el poder corruptor del dinero o las prebendas politiqueras.

De entrada no se nota que surja el líder que la mayoría quisiéramos. O al menos la intención de encontrarlo. No. Ahora toma fuerza un sentimiento de alianzas políticas para retomar el poder. No para recuperar la confianza.

Tampoco se vislumbra una candidatura que esté por encima de todos los intereses personales y/o grupales, que trascienda egoísmos individualistas y que piense en reposiciona al Valle del Cauca en el concierto nacional.

Ahora resulta que el ex presidente Uribe está buscando por intermedio de la U. un candidato de ese partido para conquistar el Palacio de San Francisco. Está en todo su derecho. Pero, ¿de cuándo acá nos vamos a dejar imponer gobernador desde Bogotá? Ya lo acaba de hacer el vicepresidente Angelino Garzón. Pero le salió el tiro por la culata. Y La Picota, ¿acaso no queda también en Bogotá?

Expertos en economía estiman que al Valle del Cauca le tomará por lo menos dos periodos más para regresar a niveles que le permitan cierta competitividad y credibilidad perdidas por malos manejos en los meses recientes.

Eso, en el estimado de que quienes tendrán a su cargo los próximos dos periodos le den un giro radicalmente opuesto al manejo político, administrativo, gerencial y económico que padece el departamento que ha tenido muchos gobernadores y poco gobierno.

Al Valle le redujeron su categoría, está literalmente quebrado, en el concierto nacional somos motivo de burla, internacionalmente no tenemos ningún destello del cual enorgullecernos e internamente seguimos más o menos en las mismas.

Si bien el panorama inmediato no es el más alentador, en momentos de dificultades es cuando se divisan los líderes, las soluciones y las oportunidades que resultan de las crisis. Y es ahora o nunca.

La determinación final estará en manos del electro primario. Pero también de quienes desde ahora se postulen para la elección popular. Que no nos vengan con cuentos y mentiras pues el que gane en enero no podrá hacer mucho más de lo que hará Lourido. Que no será mucho.

Pero al menos que nos garantice que no nos gobernarán desde una cárcel y que le pondrán freno al despilfarro y la corrupción. Para que así, al menos, quien llegue al cargo el 1º. De enero de 2012 pueda pasar la página, borrón, cuenta nueva y volver a empezar. ¡Qué lástima, qué vergüenza! Pero hasta allá llegamos. Tocamos fondo.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Traicionera

Si Colombia es una fosa común, como lo pregona traicioneramente Piedad Córdoba desde lejos y de espaldas a la Nación, ella encarna lo más mal oliente de esa canallada cuando está por fuera. Por eso lo ideal es que se quede allá.


O en Venezuela al lado de Hugo Chávez, o que de una vez por todas se vincule a la guerrilla que tanto le duele y defiende, para que sobre el terreno, haga lo que trata de hacer mediante el micrófono y ahora apoyada por el Twitter.


Y tímido, muy tímido el rechazo que de sus infortunadas y en fuera de lugar declaraciones en Europa hizo el otrora glorioso partido Liberal. Deberían investigarla, y si es del caso, por traición a la Patria, expulsarla de la colectividad.


Pero no pasó de una simple declaración que no va más allá de estar en desacuerdo y ni siquiera se reclama un concepto del Comité de Ética, si es que lo tiene; el partido y sus directivas parecen tenerle miedo cada que habla y la embarra.


Y no es que se le estén violando sus derechos como siempre lo cacarea (cuando esté por fuera). Simplemente que se nos va agotando la paciencia y ojalá algún día sus electores sepan realmente quién es ella antes de depositar sus votos.


Hasta físicamente empieza a producir repugnancia entre muchos colombianos de bien que no soportamos más sus calificativos vulgares, altisonantes y señaladores como si ella estuviera por encima de lo Divino y de lo humano.


No señora. Se equivoca de cabo a rabo. No tenemos la culpa de que sus problemas familiares y sentimentales de hace unos años, los cuales dio a conocer usted públicamente en varios medios, la hayan llevado a buscar semejante protagonismo.


¡No más! Estamos hastiados de su comportamiento, de su grosería, de su afán de figurar y de calificar a todo el mundo -exceptuando por supuesto a los terroristas y a quienes los financian y apoyan- de ser criminal y mal intencionado.


No convencen sus pobres argumentos. Mucho menos sus viajes. Especialmente a Cuba. ¡Usted que dizque reclama respeto por los Derechos Humanos! Produce asco y risa esa actitud farisea y doble. ¿Qué tal? El diablo haciendo hostias con Fidel Castro.


Usted misma se está forjando su fin político. Y eso está bien para que después no diga que la persiguieron. Podrá no ser ahora. Pero llegará el día en que los votos del partido que la acoge se le acaben y no tendrá la gasolina, gracias al Congreso, para seguir dando lora sin ton ni son.


Muchos inclusive piensan que no está en sus cabales. Yo creo que sí lo está. Pero es tan errónea su actuación y tan apátrida su posición, que por eso algunos piensan lo contrario. Nueve millones de colombianos no nos equivocamos.


Y no será usted quien nos diga qué hacer ni cómo hacerlo. Ya el Parlamento Europeo le dio una cachetada. La otra se la dieron el liberalismo, el conservatismo y La U. Porque no vamos a aceptar una sola más de sus cachetadas desde afuera.


Si Colombia le parece una fosa común o una cloaca, quédese allá o váyase para Venezuela o para Cuba y así no tendremos de quien avergonzarnos, que suficiente tenemos con la guerrilla que usted defiende a capa y espada.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Alerta roja se encendieron las alarmas

No fueron gratas para Colombia las dos semanas que acaban de pasar, tampoco para las FF.MM. ni para el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, por la arremetida guerrillera que dejó un saldo estimado de treinta y ocho uniformados muertos.

El hecho es preocupante porque nuevamente la inseguridad y la violencia se mueven del campo a la ciudad y viceversa generando confusión, caos, terror y muerte a manos de los grupos terroristas, los delincuentes y el narcotráfico.

“La culebra está viva”, fueron unas de las últimas palabras del ex presidente Álvaro Uribe Vélez antes de abandonar la Casa de Nariño y eso fue hace poco más de treinta días. Muy poco tiempo para lo que es una verdad de a puño.

Y el presidente Juan Manuel Santos Calderón basó su campaña en que continuaría con el fortalecimiento de la seguridad democrática que no debió sufrir ningún paréntesis ni tregua sino llevarla hasta su máxima expresión.

Posesionado el nuevo Jefe de Estado de los colombianos buenos, alias Alfonso Cano, uno de los terroristas más buscados del planeta, sugirió una invitación al diálogo a quien democrática y limpiamente fue elegido en las urnas.

Entonces anticipé que a él y a sus secuaces no se les puede creer. Ahí está la respuesta. Ataques a mansalva -que es cómo actúan- incluyendo cadáveres como señuelos y quemando vivos a los uniformados. ¡Canallas, miserables, cobardes!

Uniformados del ejército y la policía, muchos de ellos hombres jóvenes padres de familia que se convierten en Héroes de la Patria que no deberían existir pues sería mejor una Nación en paz y que quiere realmente recorrer el camino del diálogo.

Y mientras eso ocurre en los campos y selvas de Colombia, el complejo panorama de inseguridad parece recrudecerse en las ciudades, de manera particular en las cuatro capitales más importantes por sus tamaños y posibilidades de vida.

Seguridad democrática y ciudadana es lo que necesita la sociedad, acompañada de las macro medidas que anunció el gobierno, jalonadas por las cinco locomotoras de la productividad, generación de empleo, profundas reformas en salud y justicia.

Pero no será suficiente si entre todos no ayudamos a empujar las locomotoras. No todo se le pude dejar al Presidente ni a las autoridades. Existe un trabajo que será a largo plazo que ojalá lo pongamos en práctica. Tenemos que rodear al Gobierno.

Es urgente recuperar los valores éticos y morales, rechazar el narcotráfico, denunciar con valor y de manera oportuna a los delincuentes, enseñar que el camino de lo fácil, las armas y los atajos, solo generan violencia, desolación y muerte y estar vigilantes ante la corrupción.

Todo ello converge en un monstruo de mil cabezas que representa sin lugar a dudas, que la culebra, está viva. Y no es suficiente golpearla en la cabeza. Es sembrar la semilla de los valores en la sociedad para que el crimen no vuelva a nacer.

Las Fuerzas Armadas no podrán tener un instante de respiro y las autoridades ciudadanas trabajar sin descanso, todas, eso sí, siempre y cuando cuenten con el apoyo de colombianos buenos que somos la inmensa mayoría.

No a diálogos que a nada conducen si no existen demostraciones de paz. No a ocultarse en organismos como la Unasur para manipular la opinión y seguir delinquiendo. No a las guerrillas terroristas de las Farc, el Eln o como se llamen.

De lo contrario, se activarán nuevas alarmas. Y la alerta roja, está encendida.

lunes, 30 de agosto de 2010

Qué pasa con el Valle del Cauca

Lamentable y preocupante lo que le ocurre al que debería ser el primer departamento de Colombia. Según la Cepal es el cuarto. Y por fuera de nuestras fronteras se burlan del otrora símbolo de fortaleza, desarrollo y liderazgo Nacional.

No hemos tocado fondo pero a juzgar por las declaraciones del designado gobernador, Francisco José Lourido Muñoz, algo podrido huele en el interior de la administración que está a punto de convertirla en estado comatoso.

Las denuncias sobre un complot para evitar que la información fluya, fallen las telecomunicaciones y los vallecaucanos podamos conocer de primera mano dónde estamos y para dónde vamos, son muchísimo más graves de lo que pareciera.

Estamos cerca a una figura que en la Constitución se conoce como Traición a la Patria, en este caso a la Patria Chica que es nuestro Valle del Cauca y que amerita una profunda investigación para que los culpables sean juzgados y condenados.

Lo primero sería establecer si la orden proviene de afuera o si la pusieron en marcha quienes se quieren enquistar en las mieles de la burocracia para succionarla como sanguijuelas aprovechando la confusa coyuntura. ¡Qué asco!

Aquí no se trata de que quienes así se comportan sean “leales” a sus jefes políticos, sean del partido o movimiento que sea. Simplemente de la grandeza -que les falta- de entregar lo mejor por el departamento. Pero son traicioneros. Y así deberán proceder las autoridades.

Sería prudente que el destituido ex gobernador Juan Carlos Abadía se pronuncie al respecto y desautorice a quienes violan las normas legalmente constituidas o por el contrario acepte que sus seguidores están en su derecho de hacerlo.

En el primer caso, por lo menos se quitaría el Inri que pende sobre su nombre y en el segundo pues entonces que las autoridades procedan. Unos y otros tendrán que responder por lo que está ocurriendo. Frenaron el ya lento avance del Valle.

Adicionalmente y como si lo anterior fuera poco, le falta celeridad y claridad al Gobierno Nacional en torno a la actual situación de Lourido Muñoz, especialmente en las declaraciones del Ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras.

En nada favorece la incertidumbre que rodea a la administración el hecho de lanzar desde esa cartera una supuesta inhabilidad mientras que en la Vicepresidencia
-Angelino Garzón- y en la Casa de Nariño le dicen “adelante”. ¿A qué precio?

Mientras esto ocurre ya hay quienes dan por elegido, en caso de ir a elecciones, al ingeniero Víctor Julio González Riascos quien contaría con el apoyo del partido de la U y del Pin. ¿Qué tal? Y Lourido Muñoz sin saber si quiera cuál es el hueco fiscal que le dejaron.

A los politiqueros no les importa eso. Ellos lo único que quieren es garantizar la chanfaina para su propio beneficio a costa de lo que sea. Aquí no valen los acuerdos suprapartidistas para salir del atolladero. No señores. Tapen tapen.

Acá de lo que se trata es de atravesársele a Angelino -que ya se les atravesó- frenar al sector privado y empresarial que se les metió raudo en el rancho -gracias a Angelino- y seguir en las mismas y con los mismos. Al menos eso parece ser lo que están cocinando.

¿Se imaginan lo que nos ocurrirá en caso de pasar la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores? ¿Unos dos o tres periodos de John Maro, Apolinar o Abadía? Apague y vámonos.

Pero ante todo necesitamos saber la verdad. Quien nos la cuente en detalle. Y a partir de allí que los responsables y culpables de todo lo que no funciona sean castigados con la severidad que las circunstancias lo demandan.

domingo, 15 de agosto de 2010

La Corte y Los Toros

La Corte Constitucional tiene una decisión trascendente para Colombia esta semana: Incluir o no en la ley de protección de animales, entre otros, a los toros de lidia, y con ella, acabar la fiesta brava, las corridas.

Decisión que claramente está en el corazón de las tradiciones colombianas, como lo son también las riñas de gallos, el coleo, las corralejas, entre muchas otras que hacen parte de una cultura ancestral, histórica y milenaria.

Me concentraré en los toros de lidia como quiera que es un ejemplar que amo (¿?) admiro y respeto; por afición y en calidad de Presidente de Astauros -apoyo igualmente todas aquellas manifestaciones que acabo de mencionar-.

A título personal y como representante de la Asociación de Cronistas Taurinos, comenzaré por la Corte. Como hombres y mujeres respetuosos del Estado de Derecho, acataremos cualquier decisión que tomen los magistrados.

Lo que no implica que debamos necesariamente compartirla. De lo que sí estoy seguro y tranquilo es que si el concepto que emitan los togados se hace con base en el Derecho, no hay motivo para acabar las corridas.

Son más de 24 los artículos de la Constitución Política de 1991 que respaldan la libre determinación y albedrío de los colombianos a optar por su condición política, de credo o cultura; así, los argumentos de quienes se oponen, pierden validez.

Infortunadamente para las altas Cortes y para el país, su imagen se desdibujó ostensiblemente durante el gobierno Uribe Vélez por unos enfrentamientos que les hicieron perder el otrora respeto absoluto que hacia el poder judicial sentíamos.

Es así como muchos abogados consideran que aquellas -las Cortes- se dedicaron fue a legislar, tarea del Congreso que representa la parte política o politiquera, y no a actuar en Derecho que es lo que le corresponde a esa Rama del Poder Público.

Paso al tema de los toros. Durante una faena se busca hacer la más estricta selección genética del bravo para alcanzar cada vez más pureza en una raza que por su fenotipo, es, al lado del caballo de paso fino colombiano, para mi gusto, la más hermosa de la naturaleza. Digna de conservar.

El indulto sería el premio a la continuidad de encastes que le permitiría además al ejemplar que adquiera ese derecho, regresar al campo a padrear las vacas cuyas reatas transmitirán los genes de bravura, casta, nobleza, raza y trapío, entre otros.

El toreo lo vemos desde el arte como un ritual de orígenes sacro y pagano donde se conjugan belleza con fuerza, y si bien tiene momentos fuertes, está demostrado, científicamente, que no alcanza los niveles que falsamente se pretende mostrar.
Por principios, no polemizo con la mayoría de quienes se auto denominan anti taurinos. No por miedo o temor. Por otras razones. La más importante es por su violencia y violación de elementales derechos humanos de respeto y caballerosidad.

Son pagados por ONG´S internacionales y por gobiernos como los de Holanda y Dinamarca; no todos, pues tengo excelentes amigos que no gustan de las corridas, y son personas a carta cabal. Los taurinos no nos vendemos. Pensamos.

Nunca, jamás nos pondremos de acuerdo pues parten de hipótesis falsas, y en filosofía está demostrado que así se llega a conclusiones falsas. Se apoyan en sofismas que distorsionan la verdad. Veamos unas pocas.

El más cacareado y falso: que disfrutamos con el dolor del toro y que éste sufre las peores aberraciones antes de llegar a la Plaza para que esté disminuido en sus fuerzas físicas. Desconocimiento que raya con la calumnia y la injuria.

Tampoco polemizo frente a la pesca con cuchara (anzuelos de cuatro y más garfios), de las gallinas que pasan sus vidas en jaulas de veinte centímetros cuadrados solo para ponerles huevos para los taurinos y los anti taurinos. Las ballenas…etc.

Habría que cerrar las centrales de sacrificio en Colombia y el mundo pues los sistemas que se utilizan en la mayoría de los pueblos, esos sí son aberrantemente violentos. Incluidos los modernos mecanismos en las grandes ciudades.

Argumentan los contradictores de las corridas que son para una minoría. ¡Qué pobreza! Justamente la Constitución Política de Colombia exige respeto ¡por las minorías! Aceptemos el desconocimiento. Pero no lo justifiquemos. Hay que estudiar. Al menos leer un poco.

En resumen: respeto a quienes no gustan de las corridas de toros. Rechazo a los autodenominados anti taurinos violentos. Confiemos en que la Corte Constitucional actuará en Derecho. Si es así, respetaremos su decisión.

Que no ocurra lo del Parlament de Cataluña. Una determinación politiquera, independista, autoritaria, prepotente, prohibicionista, consecuencia del odio visceral que sienten por España y por Madrid.

Prueba de ello es que la diferencia fue solo de cinco votos. Se respeta. Pero no se comparte. Y existen instancias superiores.

Dios nos libre de algo semejante en Colombia. Por la perpetuidad de la raza del majestuoso y único toro bravo sobre la naturaleza.

domingo, 8 de agosto de 2010

Los nuevos inquilinos

Asumieron sus cargos con pocas horas de diferencia, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos Calderón -Casa de Nariño- y el nuevo gobernador del Valle del Cauca, Francisco José Lourido Muñoz -Palacio de San Francisco-.

El primero dijo que “le llegó la hora a Colombia”. El segundo que “no quiero verme envuelto en los torbellinos del pasado si no mirar hacia el futuro con cero corrupción”, ambos dejaron un ambiente de tranquilidad entre los elegidos.

Vamos por partes. En el plano nacional no cabe duda que Santos Calderón le puso desde el día de su elección firma y sello personales a lo que serían su estilo y programa de gobierno. Y eso quedó claro durante su posesión.

Con una nómina de lujo entre sus colaboradores, seguridad en sus formulaciones, un viaje por doce países de América y Europa y los actos simbólicos con los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, hablan bien del Jefe de Estado.

Hasta el momento, los columnistas, que una vez se acercaron al Partido Verde, llevados más por el odio y el resentimiento que por las ideas, desde el triunfo de la Unidad Nacional, no han tenido un solo argumento válido para sus diatribas.

El compromiso es grande para un periodista que llevaba preparándose más de treinta años para ser Presidente de Colombia. Pero su obligación no es menor que la que tenemos todos los ciudadanos de bien hayan o no votado por él.

La sociedad entera debería pensar en construir país, trabajar cada uno desde su lugar con honestidad y entrega por la consolidación de la paz con justicia social y no creer que ese es asunto que le compete solo al ejecutivo.

Y como copiloto de la nave un vallecaucano, Angelino Garzón, que a no dudarlo sí le dará buen uso a un cargo señalado por muchos como de “segunda” que solo sirve para representar al Presidente en actos sociales. Falso.

Estoy seguro que él y su esposa jugarán un papel muy importante en cualquiera de los frentes de trabajo que les compete y que les sean ordenados por la Casa de Nariño. Utilizando un término Santista, Angelino es una locomotora trabajando.

Sobre el Valle del Cauca, tranquiliza que al Palacio de San Francisco llegue un hombre pulcro, trabajador, académico, conocedor del campo como el que más y con arraigo en todos los estamentos. A ver si por fin nuestro Valle despega.

Y es que ese despegue nos corresponde ponerlo en marcha a todos los vallecaucanos y no echarle encima esa responsabilidad, como si fuera una obligación, al vicepresidente Angelino Garzón, dizque por ser vallecaucano.

Al menos eso fue lo que escribió Diego Martínez en su columna de El País. Ahora resulta que Angelino debe ser El Salvador, cuando hace apenas unos pocos años, como lo cacareaban a diario, era lo peor. ¡Qué no dijeron de Angelino en ese diario!

No señor. Pero si de algo les sirve, pues el nuevo mandatario regional podría decirse que es cuota de Garzón. Lo que sí debe hacer el señor Lourido es tratar de ordenar la administración y poner las cosas claras y en su sitio.

Necesitamos saber la verdad. Poco bien se hace él y le hace el Estado como tal, el afán del ex gobernador Juan Carlos Abadía Campo de amarrarse al poder, atornillarse a la silla del que fue su despacho. A las buenas o a las malas.

Es el momento de realizar una profunda reflexión: tanto por parte del nuevo mandatario como de los vallecaucanos que tendremos que volver a las urnas el año entrante para elegir sucesor a partir del 1º de enero de 2012. Eso esperamos.

El Valle del Cauca no aguanta más. Lo estallaron quienes trataron de ensañarse con el poder y lo tienen en el limbo. Pero no por culpa o responsabilidad exclusiva de quienes fueron elegidos. Sino de quienes los eligieron. Esa es la regla del juego.

Necesitamos gobernantes serios y preparados. Pero esos gobernantes, que se encargan de designar mandos medios, los elegimos quienes votamos y quienes se abstienen. Estos últimos también son culpables por acción u omisión.

De la mano de Dios, espero que como lo dijo Santos Calderón “le llegó la hora a Colombia” y como lo manifestó el gobernador del Valle del Cauca, Francisco Lourido “me quiero olvidar del pasado torbellino y mirar hacia el futuro”.

domingo, 1 de agosto de 2010

¿Conversar?¿Dialogar?

Colombia no se puede equivocar. El Estado se debe mantener incólume ante los terroristas. El Gobierno fortalecer la vocación de derrotar a quienes por vías de hecho tratan de desestabilizar nuestras instituciones democráticas.

Empezó mal la propuesta de alias Alfonso Cano al sugerir a través de un video de querer “conversar” con el presidente electo Juan Manuel Santos, para, según él, invitarlo al dialogo y a la negociación política.

A la guerrilla de las Farc no se le puede creer. Bienvenida cualquier propuesta de paz desde donde quiera que se presente. Pero que sea seria. Y digo que empezó mal pues no nos va a seducir después de décadas de tortura hacia el pueblo.

Si lo que quiere es sentarse a dialogar con el entrante gobierno, libere a los secuestrados, a los miles de menores que reclutó a la fuerza para delinquir, suspenda el secuestro, los ataques, y entonces, al menos, trataremos de creerle.

Pero hablar como si fuese un colombiano de bien en términos de “Hombre conversemos (…) No. Habla de superar la que denomina esta terrible situación. La misma que él y sus cuadrillas provocan a diario.

Empieza, al mejor estilo de Hugo Chávez, presidente de Venezuela, haciendo referencia a las bases militares de EE.UU. en Colombia. Por algo será. Cortinas de humo. Frases difusas para distraer la atención. Argumentos para atacar.

Sugiere políticas de la diplomacia. Las han tenido todas las habidas y por haber y han jugado con todo el mundo, países amigos, la iglesia, los mensajeros de paz, y con los secuestrados, a quienes utilizan como escudos de guerra.

Habla de DD.HH. y DIH. (¡!) El diablo haciendo hostias. El ratón cuidando el queso. Hechos. No palabrerías es lo que exige el pueblo de Colombia. Pide diálogo y asesinan seis policías que lo único que hacían era cumplir con su deber Patrio.

No más despejes. Ni una sola concesión más. Tampoco retroceder ni un ápice en lo avanzado en los ocho años recientes de gobierno de Uribe Vélez. Eso lo conoce mejor que cualquier compatriota, el presidente electo Juan Manuel Santos.

De hecho fue acertada la respuesta de su vicepresidente, Angelino Garzón, quien aseguró que las puertas del diálogo con la guerrilla estarán abiertas en el gobierno que comenzará el 7 de agosto. Pero condicionado a muestras reales de paz.

Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, en su intervención asegura que los exitosos operativos de las FF.AA. contra la guerrilla no son el fin del fin y trata de justificar así su permanencia en la ilegalidad.

Puede ser. Lo que sí es un hecho es que llegará el día en que la guerrilla será vencida. Ocurrió en el resto del mundo. Solo algunos rezagos de retrógrados en muy pocos rincones del mundo se obstinan torpe y ciegamente en su empeño.

Mientras sigan desangrando una Nación, secuestrando inocentes, atacando poblaciones civiles indefensas, a mansalva, en la oscuridad, aliados con el narcotráfico y con los corruptos, no tendrán cabida en la sociedad.

Existen y han existido todos los mecanismos diplomáticos y jurídicos para acercamientos, diálogos, muestras de buena voluntad y lo único que han hecho es responder con bala, cilindros bomba, secuestros y ataques terroristas.

No nos seducen las aparentes buenas intenciones de lobo disfrazado de oveja de Cano. El tiempo hace rato se agotó. No obstante, como dice Angelino Garzón, las puertas del diálogo estarán abiertas. Eso sí: que cesen TODA la violencia.

Tienen que demostrar esa voluntad con actos. Y no lo han hecho. Y creo que no lo van a hacer. Ya habrá tiempo para otra disculpa. Pero como decía el inmolado líder Luis Carlos Galán Sarmiento: ¡Ni un paso atrás!